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Elevaciones posteriores con mancuernas
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Elevaciones posteriores con mancuernas

  • Mecánica: Aislamiento
  • Nivel: Intermedio
  • Músculo principal: Deltoides posterior
  • Equipo: Mancuernas

Las elevaciones posteriores con mancuernas o también conocidos como “pájaros” con mancuernas son un ejercicio que nos va a permitir fortalecer y, en general, trabajar la región de los hombros, lo que hará que se vean más definidos y presenten mayor resistencia.

Entre los músculos que vas a trabajar con las elevaciones posteriores con mancuernas, se encuentran, principalmente, el dorsal y el deltoides, así como el trapecio en segunda instancia.

¿Cómo hacer las elevaciones posteriores con mancuernas?

Posición inicial

  1. Lo primero que debes hacer es tomar las dos mancuernas del mismo peso que hayas seleccionado y colócate con la espalda recta y su torso paralelo al piso. Las mancuernas, por su parte, deberán colgar en tus brazos, cada uno a un costado y extendidos, pero a la vez relajados.

Ejecución del ejercicio

  1. Con los codos ligeramente flexionados, sube ambos brazos hasta que tus antebrazos se ubiquen paralelos al piso. En este momento, haz una breve pausa de uno o dos segundos, para, finalmente, volver a la posición inicial.
  2. Repita el movimiento de acuerdo a su rutina.

Consejos y errores frecuentes

  • La espalda no debe inclinarse ni curvarse de forma alguna en ningún momento. Lo ideal para llevar a cabo las elevaciones posteriores con mancuernas es mantener la espalda un tanto relajada, sí, pero recta.
  • Por su parte, los codos deben de encontrarse apenas flexionados, levemente. Esto evitará que se traben las articulaciones (y así, varias lesiones).
  • Un error frecuente es el tomar impulso para poder levantar el peso; no lo hagas, la fuerza debe ser hecha con los músculos, algo que se evita con la inercia del impulso.
  • Los pies, por su parte, deben colocarse de forma firme para evitar algún resbalón o caída, sobre todo porque, dependiendo del peso, nuestro tronco puede inclinarse de más hacia adelante, lo que desencadena en una posible falta de equilibrio.
  • No des golpes con las mancuernas entre ellas, además de que no deberán de tocar tu cuerpo en ningún momento (a no ser tus manos sosteniéndolas).

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