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Hombre
Si buscas sentir el trabajo directo en el tren inferior sin complicarte con pesos pesados, el empuje de cadera de rana es tu mejor opción. Realizado únicamente con tu peso corporal, este ejercicio exige colocar las plantas de los pies juntas para aislar eficazmente tus glúteos e isquiotibiales. La magia de este movimiento está en la sensación de la fase final: al elevar la pelvis y sostener arriba la tensión, notas una quemazón profunda y una contracción limpia que te da total confianza en tu técnica. Es perfecto para dominar la extensión de cadera de forma segura, garantizando que cada repetición trabaje la musculatura objetivo sin cargar la zona lumbar.
1. Acuéstate boca arriba uniendo las plantas de los pies cerca de la cadera. 2. Eleva la cadera empujando desde los glúteos hasta alinear rodillas y torso. 3. Mantén un segundo arriba apretando con fuerza. 4. Baja con control sin permitir que la tensión desaparezca.







- Une las plantas de los pies lo más cerca de la cadera que puedas. - Eleva la cadera contrayendo los glúteos. - Mantén la contracción en la parte alta.