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Hombre
Si quieres elevar tu rendimiento físico, agilidad y coordinación, los saltos con rodillas altas no pueden faltar en tus sesiones de calentamiento o entrenamiento funcional. Utilizando únicamente tu peso corporal, ejecutas un rebote rítmico elevando de manera alterna cada rodilla hacia la cadera mientras te impulsas con la punta del pie opuesto. Este trabajo dinámico activa con intensidad tus cuádriceps y pantorrillas, desarrollando una respuesta elástica fantástica en las piernas. La ganancia atlética es inmediata: mejoras drásticamente la reactividad del tobillo, el control del equilibrio en apoyo monopodal y la coordinación neuromuscular necesaria para correr más rápido. Es una excelente forma de pulir tu técnica de zancada, ganar estabilidad dinámica en los impactos contra el suelo y preparar las articulaciones para esfuerzos de alta velocidad.
1. Ponte de pie con los pies separados al ancho de las caderas y los brazos flexionados a los lados, listo para impulsarte. 2. Realiza un movimiento de salto, elevando la rodilla derecha hasta la altura de la cadera mientras saltas sobre el pie izquierdo. 3. Haz una breve pausa en el punto más alto del movimiento de la rodilla, sintiendo la contracción del flexor de la cadera. 4. Aterriza suavemente sobre la punta del pie izquierdo e inmediatamente eleva la rodilla izquierda, alternando en un salto rítmico.






- Eleva las rodillas hasta la altura de las caderas o más arriba para activar completamente los flexores de la cadera. - Mueve los brazos con fuerza para ayudarte a elevar las rodillas. - Aterriza suavemente sobre las puntas de los pies para absorber el impacto. - Mantén una postura erguida con una ligera inclinación hacia adelante.