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Hombre
Las zancadas con rodillas elevadas caminando son una herramienta increíblemente versátil que utiliza únicamente tu propio peso corporal. Si te preguntas en qué momento de la rutina deberías introducirlas, la respuesta depende de tu objetivo del día. Funcionan a la perfección durante el calentamiento dinámico, ya que preparan tus articulaciones y activan de inmediato tus glúteos y cuádriceps antes de cargar barras pesadas. Por otro lado, si las colocas al final de tu bloque de piernas como un remate intenso, desafiarán el equilibrio y la resistencia de tus pantorrillas hasta el último metro. Integrar este desplazamiento fluido en tu esquema semanal te ayudará a conseguir un control total de la zancada mientras potencias la fuerza de la parte inferior de tu cuerpo.
1. Da una zancada hacia adelante manteniendo el torso erguido. 2. Asciende y eleva la rodilla trasera al frente a la altura de la cadera. 3. Mantén un segundo arriba activando glúteo y abdomen. 4. Avanza repitiendo el patrón de forma continua alternando las piernas.












- Coordina la zancada con la elevación de rodilla. - Mantén el torso erguido. - Avanza de forma continua y fluida.