Busca ejercicios y entrenamientos
Hombre
Vas a notar de inmediato que las flexiones de brazos en TRX no se sienten como las de toda la vida. Al trabajar con la suspensión TRX, pierdes esa firmeza del suelo rígido y notas cómo tiembla todo tu cuerpo para mantener el equilibrio. Tu pecho es el encargado de empujar, pero la verdadera magia está en la inestabilidad. Sientes cada pequeña fibra activarse mientras desciendes despacio con los codos flexionados y vuelves a subir empujando con fuerza. Aprender a controlar la inclinación y dominar esa tensión constante te permite ajustar la intensidad al milímetro mientras ganas un dominio corporal brutal en cada repetición.
1. Sujeta los estribos de unas cuerdas suspendidas con las manos. 2. Mantén el cuerpo inclinado 45° mirando al suelo con brazos extendidos y pies juntos. 3. Flexiona codos y baja el cuerpo manteniendo la alineación corporal. 4. Extiende los brazos para volver a la posición inicial y repite.



- Mantén el cuerpo en una línea recta desde los talones hasta la cabeza. - No dejes que las caderas se hundan o se eleven por encima de la línea del cuerpo. - Las cuerdas no deben balancearse excesivamente; el movimiento debe ser controlado.